Creció menos el rojo comercial de marzo pero se duplicó en el trimestre

Martes, 24 Abril, 2018
Fuente: 
Cronista Comercial
El déficit fue de u$s 611 millones el mes pasado, un freno marcado respecto de los u$s 911 millones de igual mes del año pasado. En cambio, en el acumulado de los tres primeros meses de 2018, fue u$s 2.494 millones, un fuerte deterioro respecto de los u$s 1.200 negativos del mismo período de 2017.

La balanza comercial arrojó un déficit de 611 millones de dólares en marzo, informó hoy el Indec al dar a conocer los resultados del Intercambio Comercial Argentino (ICA). Ese rojo es marcadamente menor que el que arrojó igual mes del año pasado, cuando fue de u$s 911 millones. Sin embargo, tomado el trimestre en su conjunto, el rojo comercial alcanza los 2.494 millones de dólares, con lo que casi duplicó el acumulado del mismo período de 2017, que fue de u$s 1200 millones.

La desaceleración del rojo comercial de marzo fue como consecuencia de que las exportaciones crecieron un 17,2% interanual y llegaron a 5.347 millones de dólares. Las importaciones, en tanto,  registraron un aumento del 8,8% respecto al mismo mes del año anterior y llegaron a 5.958 millones de dólares. Es decir que, por primera vez en 15 meses, las exportaciones crecieron más que las importaciones.

En relación al primer trimestre, los números cambian y la relación entre exportaciones e importaciones mantiene la dinámica que llevó a que el rojo comercial sume 15 meses consecutivos.  Así, las ventas externas crecieron 13%, mientras que el ingreso de productos de afuera lo hizo 21% interanual.

Los números del déficit comercial se prestaron para distintas miradas entre economistas y consultoras. Algunos señalaron que el resultado fue mejor a lo esperado por los analistas. Por ejemplo,  un sondeo realizado por Reuters estimaba un déficit de 1.116  millones de dólares para marzo, según el promedio de las  proyecciones, cuando en la realidad terminó ubicándose muy por debajo de esa estimación.

 

Para Pablo Besmedrisnik, de Invenomica Consultora, es evidente que el gran motor del crecimiento de las exportaciones fueron las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que se expandieron 22.2%.

Dentro de ellas, el economista subraya el papel de las exportaciones automotrices. Besmedrisnik, en este punto, recordó el dato de exportaciones aportado por Adefa para marzo, que destacó una suba de 66% de las ventas externas automotrices a Brasil, en el marco de un crecimiento global de 42%.

El problema, para el economista de Invenómica, es que este salto no necesariamente podría mantenerse en el tiempo, en tanto el vecino país se encuentra inmerso en estos momentos en un debate acerca de cómo se reemplazarán ciertos incentivos industriales a la producción de vehículos, que cayeron a fines de diciembre. Si vuelven los incentivos, podría desestimularse la compra de vehículos importados de la Argentina, advirtió.

Por el lado de las importaciones, Besmedrisnik se preocupó por el bajo crecimiento que exhibió para el primer trimestre el ingreso de bienes de capital, que subió sólo 11% interanual, en el marco de una expansión general de 21,3.

Sí valoró como positivo el crecimiento, entre las importaciones, del rubro de piezas y accesorios para bienes de capital, que estuvo en el orden del 23%. Confrontado este dato con el que indica que, para el trimestre,  las importaciones de bienes de consumo subieron 16% y que en marzo virtualmente no se movieron, el analista concluyó que se trata de otra ratificación de que el crecimiento argentino no se basa en el consumo sino el dinamismo de sectores como el de la construcción y de las inversiones en infraestructura que se le asocian.

Las consultoras también aportaron su mirada sobre los datos del Intercambio Comercial. Para Labour Capital Growth (LCG), la consultora que fundó Martín Lousteau, el déficit comercial de marzo tuvo “el nivel más bajo de los últimos 10 meses”, lo que fue consecuencia de que, por primera vez en 14 meses, las exportaciones crecieron más que las importaciones”.

LCG destacó aspectos positivos y negativos de la desaceleración.  Lo bueno es que la baja del ritmo en el crecimiento del déficit “se explica en parte, por la baja en las importaciones de vehículos (-19% ia), que cayeron por primera vez en 19 meses; además, los bienes de consumo dejaron de crecer. Si bien puede ser apresurado, ambas dinámicas podrían deberse a la mejora reciente del tipo de cambio real (y su impacto negativo en los salarios)”. La consultora señala, por otro lado, que “un aspecto “negativo” vendría de lado de los bienes capital, que tampoco crecieron en marzo (vs. +18% ia en el primer bimestre), aunque se debe principalmente a la elevada base de comparación”.

Para Abeceb, marzo trajo “sorpresas”. Entre ellas la siguiente: “A contramano de los indicadores preliminares (caída en la recaudación de derechos de exportación, tibio el comercio con Brasil), las exportaciones mostraron una fuerte expansión, la mayor en términos interanuales del ciclo expansivo, situándose 17,2% por encima de marzo 2017”.

Según la consultora que dirige Dante Sica, las exportaciones “dejaron así bastante por detrás a las importaciones, que finalmente dan una señal de desaceleración y se situaron 8,8% por encima del guarismo registrado un año atrás. El saldo registrado es así menos deficitario que el registrado un año atrás, algo prácticamente inédito desde que volvimos a crecer”.

Para Abeceb, las importaciones mostraron en marzo una imagen “contrapuesta a lo que se venía viendo en 2017”. Esto porque “por segunda vez consecutiva las importaciones se estabilizaron en términos desestacionalizados (-0,2% y venían de +0,1% en febrero)”.  Dice el trabajo de la consultora: “En la comparativa interanual el guarismo también fue bajo en perspectiva reciente, subiendo solo 8,8%, la menor expansión en 13 meses. Vale recordar, no obstante, que en marzo 2017 se evidenció el primer “salto” de las importaciones, hasta ese entonces planchadas por la recesión. Por lo que el efecto base de comparación maquilla un poco el registro. Tanto es así que hoy las importaciones son máximo histórico para un mes de marzo (usd 5.958 millones) y un primer trimestre (usd 16.891 millones). Aun así la desaceleración fue más temprana y acentuada de lo que esperábamos”.

De cara a abril, habrá que prestar especial atención a la serie desestacionalizada. Una continuación del estancamiento en el mes a mes sería una señal más convincente de que finalmente las importaciones están llegando a un nuevo estado estacionario tras el proceso de apertura. En términos interanuales probablemente veamos un salto dado que en abril de 2017 las importaciones no fueron significativas en valor. En cuanto a la perspectiva de mediano plazo esperamos que las importaciones sigan convergiendo al 10% (van 18% en tres meses), por lo que vemos, aunque más hacia fin de año, las importaciones muestren expansiones de un digito”, vaticinó.

La consultora considera, sin embargo, que el dato de desaceleración del rojo comercial de marzo “no es suficiente para realizar una modificación en la estimación del saldo para este año, que se sostiene en torno a los u$s 13.000 millones.

Los equipos técnicos de la diputada kirchnerista Fenanda Vallejos también aportaron su visión sobre los resultados del comercio exterior. En un informe, marcaron que el actual déficit comercial que se desaceleró en marzo con respecto a 2017, “es u$s $480 millones superior al de 2016, y el acumulado de los primeros tres meses alcanzó los u$s 2.483 millones, el mayor rojo desde 2014. Asimismo, la proyección del déficit para el año completo es de US$10.000 millones”.

"Las exportaciones también se mantuvieron por debajo de la tendencia a lo largo de 2016 y 2017, y los primeros meses de 2018, los resultados no han cambiado. La tendencia a mantener rojos comerciales se suma a las salidas de capitales por la vía financiera, por lo que no sorprende que el Banco Central, para mantener el tipo de cambio, haya tenido que vender US$3.000 millones en dos meses", señalaron.

Para Ecolatina, “aunque marzo dio un respiro, el rojo comercial se duplicó respecto al primer trimestre de 2017”.

La consultora fundada por Roberto Lavagna sostuvo que “la reducción del déficit en marzo respondió principalmente al repunte de los términos de intercambio: mientras que los precios de nuestras exportaciones treparon 7,1% i.a., los precios de los importados avanzaron ´sólo´ 2,2% i.a. En este sentido, si se hubieran mantenido los precios de marzo 2017, el déficit habría rozado u$s 850 millones, eliminando casi toda la mejora observada. Asimismo, en el acumulado al primer trimestre, el intercambio comercial valuado a precios del 2017 arrojaría un déficit mayor al consumado (u$s 2.800 millones vs US$ 2.500 millones)”.

“Otra forma de evaluar al resultado comercial es considerarlo como porcentaje del PBI. En este caso, se observa que, mientras que las exportaciones se mantuvieron en línea con los valores de los últimos años (2,2% -considerando las estimaciones de PBI Nominal y tipo de cambio del Presupuesto Nacional 2018-, con un promedio 2,1% en los primeros trimestres de 2016 y 2017), las importaciones del período enero-marzo representaron 2,6% del producto (0,4 p.p. por encima de la media de los últimos dos años)”, dice Ecolatina, a la vez que agrega que “con los números del primer trimestre cerrado, nuestras proyecciones del rojo comercial para 2018 superan los US$ -11.000 millones. En consecuencia, el rojo en el intercambio de bienes se incrementaría alrededor de 30% en relación al año pasado, alcanzando un déficit de 1,7% del PBI, el ratio más elevado desde la salida de la Convertibilidad”.